Tyrese Haliburton regresó a las canchas con una victoria de los Indiana Pacers por 123-120 sobre los New Orleans Pelicans en el partido inaugural de la temporada, disputado en el Smoothie King Center. El base, dos veces All-Star, anotó 23 puntos, repartió 12 asistencias en 33 minutos y se emocionó hasta las lágrimas al ver a la afición de los Pacers celebrando su regreso.

Haliburton creía que su primer momento emotivo llegaría en el partido de local del viernes, pero la expectativa se quebró el miércoles por la noche. “Lo mejor fue el final y ese momento”, declaró tras el encuentro. “Ha sido una montaña rusa emocional. Lo que me hizo sentir así fue ver a todos esos aficionados de los Pacers aquí en Nueva Orleans. Fue algo especial”.

Su regreso era el primer partido desde que se rompió el tendón de Aquiles derecho en la derrota en el séptimo juego ante el Oklahoma City Thunder, campeón de la NBA 2025, el 22 de junio de 2025. Sin Haliburton, los Pacers pasaron de campeones de la Conferencia Este a un pobre registro de 19-63 la temporada pasada.

Un partido de altibajos

Haliburton admitió que estuvo muy cansado durante gran parte del juego y que todavía necesita mejorar su condición física. Anotó 16 de sus 23 puntos en el cuarto periodo, en el que los Pacers resistieron el empuje de los Pelicans.

Pascal Siakam, máximo anotador del partido con 30 puntos, elogió a su compañero. “Le dije que le llevaría tiempo recuperar su forma. Su condición es increíble con el ritmo que jugamos, pero en el primer partido de regreso solo me alegra verlo otra vez en la cancha. Sé lo difícil que fue la temporada pasada para él”.

El entrenador Rick Carlisle también destacó su actuación: “Tyrese jugó extremadamente bien. Es la primera vez en 16 meses y medio que juega más de 30 minutos”.

Haliburton anotó su primer tiro de la temporada con un intento de cuatro pies que redujo la ventaja de los Pelicans a 10-8. Sumó siete puntos en el primer cuarto, no anotó en el segundo y cerró la primera mitad con siete puntos y un 3 de 8 en tiros de campo, además de fallar cuatro de cinco triples. Repartió seis asistencias en 17:42 minutos.

El protagonista de la primera mitad fue Zion Williamson, de los Pelicans, con 15 de sus 22 puntos, incluido un triple sobre la bocina del descanso que dejó a Indiana abajo 66-56. Haliburton tampoco anotó en el tercer cuarto, pero en el cuarto periodo tomó el control.

“Me sentí muy bien. Me sentí muy bien de verdad”, dijo Haliburton sobre su primera canasta. “Creo que la pretemporada me preparó para eso, para no presionar y dejar que las cosas llegaran. Intento jugar de la manera correcta y recibí una bandeja que me abrió el camino”.

El cuarto periodo y la polémica

Con 9:31 por jugar en el cuarto periodo, Haliburton recibió falta en un mate. Mientras disfrutaba el momento tendido bajo el aro, sus compañeros celebraban con entusiasmo en la cancha y en el banquillo. Poco después, con una tripleta de falta anotada, recortó la ventaja de los Pelicans a 101-98. Una asistencia de tipo hockey suya terminó en un alley-oop de Ivica Zubac, y los Pacers se acercaron a 101-100.

Segundos después, un Haliburton muy encendido pareció provocar a Derik Queen, pívot de los Pelicans. Ambos equipos se enzarzaron en intercambios verbales y, tras revisión, Haliburton recibió una técnica. Su respuesta fue sonriente: “No dije nada. Quiero que me devuelvan el dinero de esa técnica”.

Haliburton reconoció la ayuda de Dejounte Murray, base de los Pelicans que se rompió el tendón de Aquiles derecho el 31 de enero de 2025. Según explicó, Murray es su mayor mentor de la NBA en su recuperación, e incluso le preguntó durante el partido cómo mejorar la condición física después de una rotura de Aquiles.

Con Haliburton fuera de la cancha, los Pacers recuperaron el liderato 106-104 gracias a una bandeja de Andrew Nembhard a falta de 5:38. Con 4:14 restantes, Haliburton y Siakam regresaron al juego y Williamson convirtió dos tiros libres que igualaron el marcador. Una entrada corriendo de Haliburton dio a Indiana el 118-116 con dos minutos por jugar, y otra tripleta suya ampliló la ventaja a 121-118 con 1:23 en el reloj.

A falta de unos 20 segundos, Nembhard decidió no pasarle el balón a Haliburton para un tiro que podría haber cerrado el partido. Poco después cometió pasos, lo que dio a los Pelicans una última esperanza. Sin embargo, New Orleans falló tres triples en los segundos finales y los Pacers resistieron.

“Es el primer partido. Lo que valoramos es tener la grabación para que los entrenadores la revisen. Estaré agradecido por eso y me prepararé para el viernes [contra Dallas]”, señaló Haliburton.

Un apoyo muy especial

Además de numerosos aficionados de los Pacers, Haliburton contó con el apoyo de su familia, amigos y socios comerciales. Su esposa, Jade, con quien se casó esta misma temporada baja, estuvo presente y lo abrazó tras el partido. También acudieron sus padres, John y Brenda Haliburton, y sus dos hermanos. Asistieron igualmente su agente, Aaron Mintz, el preparador de tiro Drew Hanlen, la representante de marketing Kristina Kozica y otros amigos.

“Mi gente voló hasta aquí. Creo que había 12 personas en el avión privado”, explicó Haliburton. “Mi mejor amigo, mis hermanos, mis padres, mi esposa, mi entrenador personal. Prácticamente todos. Era importante que estuvieran y que quisieran estar ahí por mí. Significa mucho”.

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